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De acuerdo con datos en el análisis “Sectores y Empresas frente al Covid-19: emergencia y reactivación” de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en la región están en riesgo de cerrar 2.7 millones de negocios formales.

En México están en riesgo 500 mil empresas, la mayoría de estas siendo micro y pequeñas empresas, que representan el 97% de los empleos en el país.

¿Qué nos dicen estos números? Que en la región podrían desaparecer hasta 8.5 millones de empleos formales en los próximos seis meses, y que en México de acuerdo a datos de los registros del IMSS en los últimos meses se han perdido ya 990,538 empleos formales de enero a junio de este año.

De los sectores más afectados, en ejemplo, se encuentra el sector del comercio quien posiblemente vería desaparecer 1.4 millones de empresas y cuatro millones de puestos de trabajo, mientras que en el turismo se irían por lo menos 290 mil empresas y un millón de empleos.

En la actualidad México permanece con una reducción en la industria manufacturera del 10.9% en los primeros cuatro meses del año y de los sectores más afectados han sido el de cuero y calzado con una reducción del 29.5%, la fabricación de equipo de transporte con 26.9%, en cambio la industria de alimentos registro un aumento del 2.5%, en datos de INEGI.

En los diferentes países en América Latina han tomado medidas con diferentes objetivos para mantener a flote la economía. Objetivos de liquidez, crédito, exportación, apoyo a la producción, y protección de empleo, han sido algunos.

La mayoría de los países de América Latina mantiene apoyos a créditos menores al 4% y particularmente en México el gobierno otorga menos apoyo con el 2.6% en comparación con economías similares como Brasil, Colombia y Chile que otorgan un 3.9, 8 y 11.4 por ciento, respectivamente.

La Cepal propone varias alternativas, como aplazar o cancelar el pago de impuestos, adelantar las devoluciones de impuestos por lo menos hasta finales de 2020 o suspender el pago de los servicios básicos sin penalizaciones. También propone ampliar los plazos de financiamiento hasta cinco años o más, así como cofinanciar las nóminas de las empresas y ofrecer una contribución en efectivo para los trabajadores autónomos formales.

El regreso a la actividad y la reactivación de la economía en un futuro producirán cambios importantes en las empresas y la organización de la cadena productiva, sin embargo, es importante manejar correctamente acciones dentro del país que en el futuro abonaran a una pronta recuperación económica.